martes, 19 de noviembre de 2013

SANDBOX


Hoy fracasé en el intento de ser Homo SAPiens.

Me pareció escuchar que la contraseña era “Sandbox”, caja de arena.

Entonces comencé a asfixiarme.

Tenía que salir de esa prisión.

Recordé a Sartre. “No Exit”.

Sin salida. El infierno son los otros.

Esto tiene que ser el Hades, las tinieblas, pensé.

Entonces empecé  a argüir el plan.

La ventana no era opción. Estábamos en el piso 33 y solo veía chimeneas que bostezaban vapor.

Igual que las personas allí encerradas.

Detener el tiempo y desaparecer por un universo paralelo. Tampoco.

Convertirme en fluido viscoso y deslizarme sigilosamente por debajo de la celda. No.

La puerta era mi mejor opción.

Marqué la contraseña.

Sandbox.

Agarré mi abrigo y mi cartera y hui.

Me evanecí.

Desaparecí.

Esto que acabo de narrar, es mi fuga de un curso de SAP, que tenía que hacer durante todo el día de hoy.

SAP es un sistema del cual no quiero volver a saber nada, nunca más en mi vida.

Apenas aguanté estoicamente una hora.

Será una raya en mi expediente de “training”.

No quiero, me niego rotundamente a  ser SAPiens, como bromeó el instructor al inicio de la clase.

Después de esta experiencia Sartreana, llegué a la casa a desintoxicarme.

Para ello tuve que romper la promesa de no tomar vino entre semana.

Se trata de una emergencia. (sobre todo a -26 grados centígrados con el windchill)

Agarré mis juguetes, mi pala, mi tobo, mi disfraz de princesa, mi libro “ Los Incurables” de Federico Vegas, que me habla de nuestro pintor de las evanescencias, Armando Reverón, mi Calle del Eco , mi vino, Sancho y  me  fui directo a mi caja de arena, mi “sandbox” particular.

Mi lugar de jugar.

14 comentarios:

  1. Tocar y decir “casa” como cuando jugábamos al escondite. La casa es curativa, tiene medicina, vitaminas, y rincones con encanto y reparadores.
    Saltos y brincos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si Ester, que rico jugar. En mi país pedimos Taima! ( me imagino que viene de Time Out) uno sale librado!
      Un abrazote con piruetas!

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Y con eso e basta y me sobra. Agradecida, estimado Marcos!
      Un abrazote!

      Eliminar
  3. No olvides nunca de llevar contigo los "juguetes" de la infancia en esa huída hacia la felicidad.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rafael, hay que llevarlos toda la vida. Mi esposo dice que la u8nica diferencia entre los niños y los adultos es que los juguetes son mas caros!
      Un abrazote y gracias por ser tan fiel a mis sencillos escritos!

      Eliminar
  4. Lindo POEMA mi querida Natalia. Tu “solo veía chimeneas que bostezaban vapor” me parece sublime. Al igual que el resto. Sobre el fondo de tu texto, diré que tengo mi particular historia con el sistema que nombras, pero nada más en público jaja.

    Por cierto, la fotografía es fantástica y Sancho es un excelente modelo. Perdón por tantos superlativos. Un “abrazazo”

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sancho es un galán! Compañero de juego maravilloso! Te perdono los superlativos jajajaja si asi llueve que no escampe! Otro abrazazo!
      Lo único malo es que hoy tuve otro curso y de este si no me pude escapar y manan tengo otro! Auxilio!!! Pero ahorita estoy en Taima! ( como le dije a Ester) jaja

      Eliminar
  5. Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,..vaya carrera la tuya, Natalia, y vaya alivio la guarida...

    Siempre nos buscas la sonrisa.

    Un besazo

    Fina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y como le dije a Marcos, con esa sonrisa también, me basta y me sobra!
      Gracias Fina!

      Eliminar
  6. Esa sensación de asfixiarse entre grandes masas de gente, y no tener más opción que la de salir huyendo...pff, me recordó cuando mi hijo de seis años se viene a nuestra cama en la noche, y sin darme cuenta que está allí me despierta de pronto esa sensación de estar en medio. Es terrible, creo que es una fobia,jajaja. Lo adoro pero creo que nunca podré ser la de en medio por mucho tiempo.
    Pero que maravillosa forma de rehabilitarte de una mala experiencia, Leo.
    Abrazos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Beatriz. Si, mi Calle del Eco es realmente mi caja de arena, donde vengo a jugar y a sacarme de mi sistema los días aburridos.
      Un abrazote!

      Eliminar
  7. Hay que salir huyendo de los agobios,sin remordimientos.Bastante agobiados nos tiene ya el quehacer diario para nos bonbardeen con charlas extras y aburridas.
    Me gustó tu relato Natalia,real como la vida.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por apoyarme en la fuga! Si, suficiente es el diario quehacer para aguantar tanta charla estéril.
      Un abrazote! Gracias por acercarte por aquí.

      Eliminar

Tu comentario es siempre apreciado. Gracias!