domingo, 3 de febrero de 2013

MAUVE


La palabra paciencia es  de color malva.
(mi esposo dice mauve, que suena más glamoroso)
Aquí estoy, estambre y agujas en mano.  
Decidí cultivar la virtud de la paciencia, cosa que me hace mucha falta.
Para no parecer tan abuelita (aún no estoy en la edad del “Ah bueno…” como decía mi mama, al final les explico), puse música de Pink Floyd  a todo volumen y me serví un vino.
Con esta atmósfera, monté los puntos en mi estambre maravilloso, color  mauve y comencé a tejer mi suéter.
Julio Cortázar  en su magistral cuento, “Casa Tomada”, dice que tejer es el gran pretexto  que encuentran las mujeres para no hacer nada.
Siempre me impactó esa frase, y quizás por eso, aunque soy pésima, me encanta tejer.
Sin embargo, yo digo que tejer es uno de los actos más creativos y nobles de la humanidad.
Un ejercicio de la paciencia, donde cada punto, coherente y pausado, al derecho, al revés, va creando,  un patrón intrincado, texturas lujuriosas, ricas, sedosas, peludas, que al final completan una historia, un destino creativo. No existe tal cosa como un error cuando uno teje, si uno se equivoca, encuentra uno su propio arte, como en la vida.
Con todo y este ánimo tan loable, mi ejercicio de paciencia  de tonos morados, comenzó a dar al traste.
En breve, unos cuantos “shit” o “mierda”, hicieron que mi esposo dijera:
“Oops things are not going so well”.
Efectivamente.
Los puntos me quedaron muy apretados, así que los tuve que desbaratar.
Después, claro, conté mal y el “moss stitch”, muy fácil pero que requiere algo de atención,  me quedó torcido.
Así que a desbaratar otra vez.
Con las manos engarrotadas, el hilo de mi paciencia se desvanecía.
Respiré hondo y volví  a empezar.
Al rato, otra vez, los c#ñ*! y otros improperios, junto a la guitarra Dave Gilmour.
Si tejer es la historia de un destino, pensé,  el mío es bastante profano.
Desbaraté.
No iba a renunciar a mi  proyecto, mi historia, mi obra, mi suéter color paciencia.
Persistiré.
Si algún día  logro domesticar esa virtud, así mi tejido quede amorfo y poblado de imperfecciones, será una prenda de vestir noble y llena de grandeza.
Un suéter color malva o mauve,  que llevaré puesto mientras viva.

La explicación prometida:
Mi mama, pasados los ochenta largos, decía que ella ya estaba en la edad del 
 “Ah bueno…” , porque cuando se muriera  y preguntaran:
-¿Qué edad tenia?
- Ochenta y siete.
La gente diría:
- Ah bueno…
Me falta bastante, pero espero, junto a mi paciente esposo, llegar a esa interesante edad.

15 comentarios:

  1. Bonito relato de una tarde cualquiera y con ese toque de humor e ironía.
    Un abrazo en la noche.

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    1. Gracias siempre amable y consecuente amigo Rafael!
      Feliz Semana!

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  2. Un regalo, como siempre. El " hilo de la paciencia"... Lo busco incesantemente.
    Por cierto, no sabes cuántas veces he repetido ese cuento de tu mamá tan ingenioso.

    Abrazos fuertes.

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    1. Si MM, es un clasico esa frase de mi mama! Gracias por tu comentario que siempre aprecio!
      Besote

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  3. Mi asignatura pendiente: ¡Aprender a tejer! Con 10 ó 12 años tejía verdaderos horrores para mis muñecas y soñaba con poder mejorar algún día.....pues ese día no llegó. Mi última obra fue una bufanda para no sé qué muñeca que, avergonzada, nunca la quiso lucir, jajaja!
    Mi reto ahora no es tejer, sino contestarte antes del 15, jajaja. Un beso muy fuerte y que disfrutes de una fantástica semana.

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    1. Mercedes, yo creia que te habia espantado porque mi ultimo mail estuvo como que heavy, digo como que muy lleno de informacion jaja y largo. Te debo una muestra de mis cuentos de oficina. y si.... a tejer se ha dicho y cero estres, quedamos pendientes.
      Besote

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  4. Un bonito relato y me ha encantado la frase de tu madre, me la copio. Yo he tejido mucho, con agujas,y con ganchillo y es muy relajante, se teje sin prisa y con ilusión. Yo digo que paciencia es esperar sin enfadarse. Un abrazo paciente

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    1. Ester me encanta tu definicion de paciencia, muy precisa. Gracias por tu comentario y cuando cites a mi mama, llamala por su nombre, Carmencita, la del AH Bueno.... jajaja Mi mama era muy ingeniosa y si, murio en la edad del Ah Bueno.... pero la recuerdo todos los dias.
      Un abrazo

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  5. Estoy de acuerdo contigo Leo, es un acto creativo que requiere paciencia. Yo sé lo básico, apenas para hacer bufandas y empresas chicas, un gorro o un cinturón. Mi paciencia no da para un sueter,jaja.
    El bordado también es artístico, he hecho un par de los que estaría orgullosa, pero sólo un par que cuelgan de alguna pared y son recuerdo de un proyecto no abandonado.

    Saludos querida.

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    1. Yo intente un sueter y me quedo para Frankenstein. Pero con este voy a aplicarme jajaja. Bordar si no puedo, se me rompen las agujas, tengo la mano pesada jaja
      Besote

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  6. Ah bueno, pero no hacer nada tambien tiene su merito. Ademas, tejer es un "no hacer nada" donde al final uno termina con algo.
    Yo creo que eres lo mas cool del universo, tejiendo y escuchando Pink Floyd.

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    1. Claaroo, no hacer nada tiene muchos meritos, pero como lei una vez, lo malo de no hacer nada es que uno no sabe cuando termina. Besote. Pink Floyd es lo maximo!

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  7. Me gusta la edad del "ah bueno". Ojalá muriéramos jóvenes lo más tarde posible.
    Gracias por tu comentario, a mí tambn me gusta tu blog.
    Un abrazo.

    Luna Plateada

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  8. Jajaja Que decidida, y que paciencia!! Jaja Y es que a quien más le cuesta es quien más mejora, y tus intentos, acabes o no el suéter demostraron mucha paciencia.

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Tu comentario es siempre apreciado. Gracias!