domingo, 7 de agosto de 2011

Organizando la soledad

Dedicado a los que en algún momento estamos solos.

En general, no me gusta organizar nada. Creo que, con buena voluntad, todo tiende a un estado de reposo y equilibrio donde, al  final, todo se conecta y encuentra su lugar. Como dice una máxima: el caos es instrumento del orden.

Siempre recuerdo a un ex compañero de trabajo, maracucho, que estuvo aquí de visita y  acuñó esta excelsa frase: “Yo jamás podría vivir aquí ( Calgary) porque hay demasiada falta de desorganización”.  Me encantó.

En fin, opino que, como uno tiene control sobre muy pocas cosas, pues es perder el tiempo tratar de planificarlo y organizarlo todo. Como dijo John Lennon en una canción, la vida es lo que está pasando mientras planeas tu vida.

Pero a propósito de un  breve momento de  “empty nest” que estoy viviendo,  una novedad  en mi vida, pues se me ocurrió el despropósito de organizar mis soledades.  A lo mejor hubiese sido mas productivo organizar el closet.

Pues saqué una caja grande y me puse a guardar mis soledades, las que he vivido hasta hoy, creyendo, en mi ignorancia ( y arrogancia), que las conocía casi todas.

Para organizar las soledades, hay que apoyarse en los poetas, así que coloqué  en mi caja ordenadamente “la soledad de dos en compañía” de Campoamor. La archiconocida “soledad concurrida” de Mario Benedetti y la “soledad ocupada” de Voltaire. Todas esas las conozco de cerquita.

Cuando me enfermé hace 17 años, sufrí de la soledad Borgiana, “estoy sola y no hay nadie en el espejo” .  También ésta la puse en la caja.

En un momento de mi vida pensé que el amor no era para mí.  Y sentí la peor forma de soledad, la de " y ahora, quien me va a querer a mi?". Y de repente, el día menos pensado, en alas doradas, apareció el amor y aparecerá, os digo, para los que quieran creer.

Cuando me fui de mi país, mi "ground zero", hace cinco años, sentí la soledad de origen. Esa que hace que nos preguntemos: qué hago yo aquí? y por qué?. Pa' la caja...

Hace un año y medio, sentí el vacío cósmico de la soledad de la madre. Es el fin de la niñez, no importa que edad uno tenga, y también la guardé en mi caja, como  una de las soledades más inevitables.

Y así fui guardando en mi caja, una por una, cada una de las soledades que  me han tocado; pero la caja, como barril sin fondo,  como que no se llenaba nunca.



Y entonces comprendí, que la caja de las soledades nunca estará totalmente llena, siempre hay espacio para otra distinta. Siempre habrá lugar para la presencia de alguna nueva ausencia.

Entonces entendí por qué no me gusta el orden, ni la organización y por qué es inútil organizar nada, incluso las soledades, pues todo tiende  a una inevitable falta de predictabilidad y todo declina hacia el desorden.

Siempre he dicho a la ligera, que el que aprende a estar solo, lo aprendió ya todo. Pero, me pregunto, será posible? No lo sé, pero, lo que sí uno puede, definitivamente, es aprender  a escuchar a la soledad.

Cerré mi caja, medio vacía, con los sonidos de mis soledades. Algún día se que me servirán. Espero haber aprendido algo.

6 comentarios:

  1. Bello amiga!!!, yo tengo la impresion de que cuando estamos "solos" a veces podemos sentir la presencia de seres muy bellos que nos acompanan, aconsejan y cuidan. Cada persona tiene asignado avarios de estos seres preciosos llamados angeles de la guarda. No te olvides de ellos, siempre estaran contigo. Recibe un gran abrazo.

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  2. Mi mama (Chicha) me reenvio este post porque aparentemente se recordo de nosotras al leerlo. Creo que para mi buscarle orden a las cosas tiene que ver con aprender, si las clasifico a ver la proxima vez que me encuentre con "esa cosa" ya sera mas facil lidiar con ella (sobretodo si se trata de limpiar!). Pues si, hay soledades que hoy en dia me cuestan menos que otras y creo que sin querer ya las habia organizado jaja pero es de esas "cajas" a las que jamas se podra bajar el nivel entropia. En ingles las clasifican ya con nombres "Loneliness" vs. "Solitude" donde la primera estas "sola" y la segunda "a solas". Gracias por compartir! Mariana :)

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  3. Qué chévere, otra venezolana bloguera viviendo en Canadá!

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  4. Hola Leonor

    Escribes bellisimo-bellisimo.
    No fui yo quien te dejo el comentario que esta arriba con mi nombre (supongo que es alquien que quiere que nos conozcamos), pero me ha encantado encontrarte.

    No todos los dias me suplantan, es interesante.

    Un abrazo desde Montreal, da gusto leerte.

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  5. No sale mi avatar... hoy es el dia de los misterios.

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  6. Esta entrada es distinta, profunda y... ¿Cruda? Que conste que no es una queja, es una reflexión muy buena. Todos tus escritos me hacen pensar, al contrario yo si suelo buscar un poco de orden, aunque sin obsesionarme, no sé, pensaré en ello.

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