El temido sobre
llegó.
Policía de
Calgary: Usted ha sido multada por exceso de velocidad.
Supuestamente
iba a 80 kph en una zona en construcción donde había que ir a 60 kph.
Me declaro
culpable y es que en el verano/otoño, la ciudad entera se convierte en un área
de desastre. Como dicen algunos, aquí en Calgary solo hay dos estaciones:
Invierno y Construcción. No me quejo porque son mis impuestos trabajando para
mí.
Pero hay que
estar muy atento porque en mis rutas cotidianas a cada rato hay cartelones que
dicen REDUCE SPEED es decir reduzca la velocidad y yo que de por sí soy
despistada, pues me distraigo.
El hecho es que
ahora, después de este atentado a mi bolsillo, voy a 10, como quien dice, y no
me importa si se me pegan, si me pasan picando cauchos, o si me hacen la señal
de costumbre.
Y si cuento
esta historia tan poco interesante es porque ahora cada vez que veo esos
grandes carteles, a veces luminosos que ordenan que uno reduzca la velocidad, me
acuerdo de aquella historia que contaba mi padre, quien una vez manejando por
el interior del país se topó con un cartel que decía REDUZCA 60 Km. Él
responsablemente obedecía y bajaba la velocidad.
Un poco más allá:
REDUZCA 30 Km.
Y al rato:
REDUZCA 10 Km.
Ya casi sin
pisar el acelerador, insólitamente, REDUZCA 5 Km.
Hasta que
finalmente un gran y alegre cartel decía:
“BIENVENIDOS A REDUZCA”
Al menos el
recuerdo de ese chiste que solía contar mi padre me produjo una sonrisa.
Lo que no
resultó nada gracioso fueron los $239 “por el pecho” de la multa que procedí a
pagar sin rechistar.
De ahora en
adelante, mi lema es REDUZCA y al que me salude con la señal de costumbre, se
la respondo.
Bienvenida la multa si sirve para la seguridad de la persona, aunque siempre es mejor "reducir"
ResponderBorrarUn abrazo y feliz día.
Abrazos Rafael!
BorrarHola Natalia. A mi también me produjo una sonrisa. No por la primera parte claro.
ResponderBorrarUn abrazote grande
Sonrisa que no tiene precio. Gracias.
ResponderBorrarAbrazos grandes