miércoles, 3 de marzo de 2021

INDESTRUCTIBLE

Mi suegra de casi 95 años, mi hilo de plata, como la describo en mi libro (Hopecrumbs (1)), vive en una residencia de ancianos en Inglaterra, cerca de su familia.

Todos los domingos conversamos, nos reímos y nos mandamos mucho amor.

Nacida en la Alemania Oriental, cerca del Mar Báltico, sobreviviente de la guerra, post guerra, mudanzas, aprender idiomas foráneos, amores contrariados; después, el dolor más grande, la pérdida de un hijo y ahora para completar Covid.


Hace pocos días, cuando le pregunté que cómo estaba, me contestó con la palabra: indestructible.


Nos reímos las dos. Su sentido del humor sigue intacto.


Indestructible.


Y a su edad, se percibe esta palabra, no con arrogancia, sino todo lo contrario, con resignación. Como diciendo, ¿bueno y hasta cuándo?


Indestructible. Ciertamente su fuerza y espíritu lo son, a pesar del declinar del cuerpo.


Desde entonces me persigue esta palabra y así como Gitta me dice todos los domingos: “Count your blessings one by one and you will be surprised what the Lord has done”, pues para variar, en lugar de contar mis fragilidades, que son muchas y ya las he compartido hasta el cansancio, decidí contar mis “indestructibilidades”.


Esta es mi lista:


La dicha de amar.


La capacidad de sentir ternura.


La declaración de paz con mi circunstancia.


El espíritu de aventura.


La curiosidad (esa detective que habita en mi).


La poesía.


El silencio.


Los pequeños deleites.


Una copa de vino.


La soledad.


Los adioses.


Para concluir les dejo el retrato que le pinté a mi indestructible y bella suegra, como regalo para sus 90 años, que celebramos en grande en su casita de cuentos, en Oxton Village. 


También los recuerdos son:


Indestructibles.

 

 

Gitta

(1)     (1) Hopecrumbs.com

 

 

4 comentarios:

  1. Y que siga a sí por muchos años...
    Un abrazo.

    ResponderBorrar
  2. Así sea Rafael, gracias y recibe un abrazo.

    ResponderBorrar
  3. Alguien así ha de ser muy sabio...
    Buena perspectiva la de las indestructibilidades, a ver que piense las mías...
    ¡Abrazotes!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias Roland.
      Si, los años vienen con sabiduría y 95 son bastantes.
      Muchos abrazotes!

      Borrar

Tu comentario es siempre apreciado. Gracias!