martes, 21 de mayo de 2013

EL CIELO


El cielo de mi infancia era un lugar en blanco y negro.

Un lugar con ventanales de hierro forjado y pisos ajedrezados, con una mesita allí, un aguamanil allá, una escalera.

Y es que cuando pequeña me mostraban las fotos de mis familiares muertos, me decían que estaban en el cielo.

Para mí, el cielo era muy parecido a una casa vieja.

Con el transcurrir de los años, ya siendo yo más sabia, me di cuenta de cuan equivocada estaba.

El cielo, es un lugar en technicolor, con nubes, arcoíris, y ángeles tocando arpas, donde todos visten con batolas.

Pero por alguna razón, mis ancestros, mi mitología familiar,  esas presencias  de majestuosas barbas, bigotes rizados y almidonados cuellos; esos fantasmas misteriosos  cuyos nombres sonoros hacen eco en mi piel, me saludan, me despiertan a veces,  Salvador, Octaviano, Salustiano, Aracelis, Candelaria, Virginia, Marcos, Elisa;  no puedo imaginármelos ociosos, flotando entre las nubes.

Ese cielo tan radiante no me permite verlos.

Los prefiero en el cielo de las fotografías viejas.

Mi mama y mi papa ya forman parte de ese paraíso.

La fotografía, como lo dice la palabra, es  escribir con luz, otros dicen que es descifrar lo que la  luz escribe.

Prefiero esa última definición.

Mi cielo a blanco y negro de la infancia es más interesante, porque me permite soñar.
 Mi mama y mi papa en el cielo.

10 comentarios:

  1. Y con el Espíritu Santo, bueno con tres que los están saludando. ellos desde allá arriba te ven a ti de colores. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, no me había fijado en ese detalle. EL cielo se parece mucho a Sevilla!
      Besos

      Eliminar
  2. ¡Bendito cielo el de esa infancia...!
    Un abrazo en la tarde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Rafael, es lindo recibir tu comentario
      ( yo no soy tan constante como tu, pero es que tu prolifidad es infinita)
      Abrazos

      Eliminar
  3. Es muy curioso como cada cual puede imaginarlo, tu comparación con una casa vieja es muy razonable, solo para mayores. Quisiera imaginarme andar mullidamente en las nubes como en un polvo de nieve tibia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo mi cielo en particular me lo imagino como uun lugar con una gran pista de baile, donde pueda bailar a placer por la eternidad. ( es que como mi esposo es ingles y no se le da el baile, pues me hace falta, pero yo le digo que si el bailara fuera perfecto y nadie es perecto jajaja)
      Gracias por la visita
      Abrazos

      Eliminar
  4. ¿Sabes que son inspiradoras tus palabras? Te declaro culpable de ello ;)

    Primero es fantástico el cambio de color que describes cual Mago de Oz. Ciertamente hay cambios enormes entre los recuerdos antiguos y… la actualidad, me atrevería a decir y… la realidad. Dejan de ser lo que son y pasan a ser parte solo nuestra, en nuestra cabeza, a formar parte de nosotros.

    El cielo… No soy muy creyente yo, pero es precioso lo que describes, yo también tengo algún familiar muy próximo, allá donde sea.

    No dejes de soñar.

    P.D: Abrazo de Roland 40 :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Roland 40, pues que buena culpabilidad esa!
      Soy una sonadora sin remedio, eso creo que no cambiara nunca.
      Un abrazote y como siempre gracias por tus comentarios sustanciosos.
      Un abrazote

      Eliminar
  5. Cuando nos enteramos de que alguien cercano a alguien cercano, se halla muerto, un siente el impulso de decir "lo siento" y no sé porque paso eso al ver la foto de tus papás, están en mejor vida, así que lo único lamentable es que no esten contigo, es decir, fisicamente.
    Tu cielo de la infancia es distinto al mío, en el cielo de mi infancia todo era informe, no había rostros conocidos, solamente la cara que yo pudiese imaginar de mis antepasados, así que mi cielo era un cielo abierto, vasto, y eso bastaba para mí porque pensaba que había lugar para todos, y que un día todos nos reuniríamos en ese cielo amplio.
    Te deseo cosas buenas en tu cita de la cabaña, pues al parecer llevas buena compañía.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes tanta razón Beatriz! por ahí estarán disfrutando.
      Como le dije a Marcos, mi cielo actual tiene una pista de baile para bailar por toda la eternidad.
      Un abrazo

      Eliminar

Tu comentario es siempre apreciado. Gracias!