Esta semana tuve dos grandes picaduras de momentos mágicos: faros y besos. De resto me pasé toda la semana buscando objetos perdidos, días misteriosos en que se pierden las llaves, los zarcillos, las medias, los documentos, en fin, será la superluna.
El primer pinchazo fue por una entrevista, que leí en el periódico, de un señor que es el custodio de un faro muy famoso que hay aquí en Canadá, la cual me dejó soñando con tener un trabajo como ese. Y es que la poética del faro es tan vasta como el océano.
![[magritte+el+beso.jpg]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhJLGeas463v_xufkcUCY7Dh_c9hhw07yyHLUX4nFVyaGYNRSjTTywuPptdDo9uLjaogcOzyJnjAYxwejHihHBRi1ZlAm-TBhhWqEXIlVK2n19ZeCZ_5tQp9tjsquPtx5khE-Xynd5a3KQ/s200/magritte+el+beso.jpg)
Me bastó estar inoculada de besos para olvidar los tontos objetos perdidos y dedicarme simplemente a buscar todos los besos del mundo. He aquí el collage de besos que conseguí esta semana y la importante conclusión a la que llegué antes de dormir.
De mi ecléctico ipod, surgió la mitad del concierto de Brandenburgo, un aguinaldo andino y un pasodoble: El Beso, por la Billo. http://www.youtube.com/watch?v=2qMyyMelqGo
En ese momento casi que me salió un toro dentro el carro y bailé magistralmente con mi pareja imaginaria, en medio de las praderas canadienses, camino a la oficina.
En ese momento casi que me salió un toro dentro el carro y bailé magistralmente con mi pareja imaginaria, en medio de las praderas canadienses, camino a la oficina.
Regresé a uno de los besos literarios más inolvidables, el que describe Octavio Paz en la Piedra del Sol…si dos se besan el mundo cambia… y buscando ese extracto me volví a leer todo el poema, un bocado irresistible.
![[el+beso+de+GUSTAV+KLIMT.jpg]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEidpJ9IJpIOXCk2mUa4LF1K1K_TPRzj0-0M8OCMAxeLGGFV3_GYJRz0Im2PcPTRPNBrRoQgRi4f7HzpjFyLdy_W_7RQPNqtX4XRNq_YS8FvbXeGcD-TOBVpzJ67rMdQF-Qdgmt47tRYeFU/s200/el+beso+de+GUSTAV+KLIMT.jpg)
Y como siempre ocurre, que buscando una cosa aparecen otras, pues resulta que tanteando besos entre los libros y archivos, apareció el papel importantísimo que necesitaba.
Feliz con mi documento y todos esos besos, me fui a la cama, y le di un good night kiss radiante, a mi querido esposo. Me reí porque, en esta semana besosa, recordé una cita que apareció en twitter, “no quiero un beso de buenas noche, sino una noche de buenos besos”. Me hizo gracia, pero ya era tarde y estaba muy cansada para ahondar en el tema.
Munch
Lautrec
Ya envuelta en mi acogedora camita, me puse a reflexionar sobre los besos, los faros, y los objetos perdidos.
Sigo pensando que mi trabajo ideal seria prender y apagar las luces de un faro todos los días, pero por ahora me conformaría con apagar la luz de mi mesa de noche, a lo mejor hay una relación simbólica oculta allí.
Agradecida por la aparición del papel tan buscado, de pronto me llegó una importante revelación.
Los objetos perdidos no importan tanto, algún día aparecen, pero el beso que no damos hoy, ese sí se perdió para siempre.
Apagué la luz de mi faro, reconsiderando mi cansancio, y me lancé al vacío infinito del beso de la noche.
Pasodoble : el beso
Me quedo con esta frase:
ResponderBorrar"pero el beso que no damos hoy, ese sí se perdió para siempre" la voy a tener de tarea esta semana.
Lo del faro suena romantico pero no me quiero imaginar la humedad para mi artritis, jajaja ya parezco una viejita hablando con sus amigas.
Que haremos con este cansancio nocturno, verdad?
Feliz dia de las madres!!! Gracias por tus regalos magicos!
Sandra
Querida Sandra,
BorrarEsa es justmente la frase clave de toda esta larga disertacion, que bueno que te la quedas y la pongas en practica.
Espero hayas pasado un lindo dia de las madres y gracias a ti por tus visitas y comentarios tan cheveres!
Hay que recuperar los besos del pasado, los del amor. Esa sería la frase para aplicar a las nuevas generaciones.
ResponderBorrarHola David,
BorrarMuy bello y cierto tu comentario.
Muchisimas gracias por tu visita.
Saludos afectuosos
Que gran entrada, yo tambien me quedo con la misma frase que anónimo :) Añadiré que tiempo de besos nunca es tiempo perdido. Y otra humilde aportación: nunca debería darse un beso frío, sin alma.
ResponderBorrar