Este post me lo inspiró Galileo Galilei (1564 –1642)
El mismo que después de abjurar ante el Tribunal de la, no
tan Santa Inquisición, que los planetas, el nuestro incluido, no giraban
alrededor del sol, al final del juicio murmuró entre dientes su inefable:
Eppur Si Muove. (Y sin embargo se mueve)
Y este gran personaje, astrónomo, ingeniero, filósofo,
matemático, físico, quien, entre otras cosas, descubrió los anillos de Saturno,
las manchas solares, Ganímedes, la luna más grande de Júpiter, satélite que
visito muy a menudo en mis ensoñaciones, y sobre todo la teoría heliocéntrica
del Universo (en oposición a las teorías de Copérnico) por la cual fue juzgado
por herejía.
En fin, un hombre muy ocupado, que sospecho también era
poeta.
Esta es la frase que me encontró esta semana, unos cuatrocientos
y pico de año después y que me movió, como los planetas:
“El Sol, a cuyo alrededor giran tantos planetas... no se
olvida de madurar un racimo de uvas.”
Galileo Galilei
La guardo junto con esa otra que cito con frecuencia:
“La vida es una larga lección de humildad.”
James Barrie (autor de Peter Pan)
Y es que hay una línea muy delgada entre el “self confidence”
(disculpen mi Spanglish) y la arrogancia.
Yo la crucé un millón de veces, profesionalmente y en mi
vida personal.
A golpes voy aprendiendo mi lección.
Nada desconecta más en la vida que la arrogancia.
El momento en el que uno se siente mejor que los demás, es el principio del fin.
Pero gracias al Sol, en su infinita humildad, por madurar tantos racimos de uva que se
transforman después en buen vino.
Yo estoy en dieta de alcohol, lo juro.
Pero…
Eppur si muove….. o más bien:
Eppur si bebo...
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Galileo ante la Santa Inquisicion |
Palabras que inspiran y hacen pensar...
ResponderBorrarUn abrazo.
Gracias Rafael y feliz dia!
BorrarAbrazote !