jueves, 6 de noviembre de 2014

MOONSHADOW


La “caminata de la vida” ahora es nocturna.

La “caminata de la vida” es el paseo diario de Sancho.

Así la llamo porque es un milagro que mi esposo y yo salgamos a caminar todos los santos días, con lluvia, nieve, temperaturas suicidas, sol y ahora, que los días se acortan, con luna.

Sombra de luna.

Casi siempre, a menos que el día sea noticioso, “la caminata de la vida” es contemplativa.

Mi esposo profesa la religión de Jorge Luis Borges: no hablar a menos que pueda  mejorar el silencio.

También mi esposo es partidario de aquello de que, cuando hay mucho silencio es mejor callar.

O más aún,  aquel adagio que dice que para parecer sabio, lo mejor es pensar en algo tonto y no decirlo.

En fin, creo que queda claro:

 Mi esposo es hombre de pocas, pero intensas palabras.

Siguiendo con el paseo.

Casi siempre, a menos que la batalla diaria haya sido ardua, “la caminata de la vida”  es sonreída.

Sonreída y callada.

Ver retozar a Sancho, verlo comer grama (cree que es vaca), la ardilla que se escabulle, el águila que pasa sosteniendo un pescado,  el puercoespín... en fin.. todas esas cosas normales.

Casi siempre, mi esposo se fuma un cigarrillo en el camino, mientras exploramos los matices del mundo.

Y su plenitud.

La “caminata de la vida” es una pausa apacible.

La "caminata de la vida', es nuestro código mudo y febril.

Casi siempre, a menos que haya viento, la tarde cae con su acostumbrada  solemnidad

Pero ahora la “caminata de la vida’ es nocturna.

En medio de la noche densa y sin linterna.

Se nos apareció la luna.

Y mientras nos rendíamos  ante aquella maravillosidad, con el silencio habitual.

Mi esposo, el de la garganta cerrada, hizo una observación  temperada, pero de sonoridad plausible.

Con su voz grave y varonil y con la espesura de su acento británico:

-      Look, we are  followed by a moonshadow.

Y me fijé en nuestras sombras y la de Sancho.

Plateadas y taciturnas.

Y  así, continuamos nuestra sinuosa “caminata de la vida”.

A eso llamo yo mejorar el silencio.

Luna de hoy, 6 de noviembre2014, desde mi balcon.
 
PD: Me despido con la canción de Cat Stevens “Moonshadow”, es de mi época.https://www.youtube.com/watch?v=UtgXus3eiII

10 comentarios:

  1. Esas caminatas son alimento para el alma, con el silencio se dice, conformidad, estoy aquí porque quiero, y quiero estar contigo. La inteligencia no se presume se advierte y parece fácil adivinarla en alguien que dice poco pero inteligente en el momento oportuno. Felices caminatas bajo la luna. Un abrazo.
    La canción me gusta mucha gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que bien lo has dicho! Eres una maravilla Ester. Advierto que eres muy lista jajaja. Un abrazote!

      Eliminar
  2. Envidio esas caminatas que yo tambien, hasta hace poco, realizaba y que intentaré recuperar cuando pueda.
    Un abrazo y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rafael y me imagino que tus caminatas tienen olor a salitre y rumor de olas. Espero las retomesn pronto.
      Un abrazote y gracias por tu comentario

      Eliminar
  3. ¡Qué importantes son esos paseos junto a la persona que amamos,hable mucho o poco...! :)
    Una caminata muy poética la vuestra y una entrada muy relajante.

    Abrazos Natalia.

    ResponderEliminar
  4. Que bueno es recordar que aunque el estress nos acompañe hay que disponer de algunos minutos como los que relatas. De silencio “acompañado”, de suave meditación aterciopelada. Un abrazo y disculpa la demora, estuve en uno de mis viajes :)

    ResponderEliminar
  5. Algo tenemos en común, Natali. Me encanta caminar. De hecho mi marido y yo practicamos senderismo de vez en cuando.
    Definición suigéneris esa de: " el de la garganta cerrada".

    Un beso y un abrazo de bat...

    Fina

    ResponderEliminar
  6. Muy Buen escrito, caminar una placentera actividad y mas cuando se hace junto a la persona que uno ama.

    Un beso y te espero en Ella, un tobogan a la felicidad!

    ResponderEliminar
  7. Amé este post, Leo. Que paz y serenidad la de tus palabras y la de imagen en mi mente de tu caminata junto a tu esposo. La canción de Cat Steven es muy buena, por cierto. Conozco muchas de él porque mi papá siempre ha sido melómano y lo escuchaba con relativa frecuencia (yo tengo 37 años, pero mi cultura musical es de todos los tiempos garcias a mis papás¡) Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Vero!!!1 A mi me pasa igual que tu, pero una generacion mas arriba jajaja. Mi papa me enseno a amar los tangos, los boleros viejos, las rancheras jajaja Pero Cat Stevens, yo estaba chiquita jaja pero creo que es de mi epoca.
      Un abrazoteee!

      Eliminar

Tu comentario es siempre apreciado. Gracias!