sábado, 14 de marzo de 2015

DIMES


Ni sustantivo, ni del verbo decir.

Me refiero a la moneda de 10 centavos, que en Estados Unidos y Canadá, se conoce como el “dime”.

En este caso particular es un código de comunicación de ultratumba.

Sucedió mientras leía el periódico. Un periódico serio, el Globe and Mail.

Me paseaba por las malas noticias del mundo, cuando me encontré con un testimonio bastante inusual.

Una señora que recién y prematuramente había perdido a su madre, visitó a una clarividente, o médium, perteneciente a los “First Nations”, como llaman en Canadá a los aborígenes y primeros pobladores de este gran país y por cuyas tradiciones mágicas tengo gran respeto.

La narradora, bastante escéptica al comienzo, dice que la clarividente, antes de irse le dijo: Your mother will send you “dimes”. Yo need to save them in a mason jar and pass them through generations.
Pues parece que los “dimes" comenzaron a aparecer. Aquí y allá, en un bolsillo, en una gaveta, en una cartera olvidada.

Cuando le conté a mi esposo la anécdota, su comentario fue, “…Very interesting… but stupid”,  parafraseando a un comediante, Arte Johnson. (al final les dejo el link, es divertido)

En fin, con este lapidaria frase de mi flemático consorte y hombre de poca fe, pues me desinflé y seguí leyendo las noticias aburridas del periódico. La crisis económica, los affairs politicos de Ottawa, la ciudad que nunca despierta, dicho por un escritor canadiense, que conste; etc.

En fin, cerré el periódico, y me quedé pensando.

El mensaje de los “dimes” me pareció fascinante. (será que llevo ya algunas semanas en casa sin trabajar y hasta el polvo sobre los muebles me parece fascinante)

El hecho de descubrir una especie de código morse, con el cual se manifieste la presencia tangible de nuestros seres queridos fallecidos, es mas interesante que un trofeo que le dieron a nuestro alcalde. 

Yo, sin ser clarividente, recibo con frecuencia mensajes que pudiesen ser confundidos con coincidencias. No para mí.

En fin, por supuesto, el final obvio de esta historia es que, igual que la señora del ensayo, comenzaron a aparecer “dimes” por todos los rincones de  mi vida; igual que cuando uno está embarazada, comienza uno a ver mujeres barrigonas en cada esquina, o cuando uno se compra un carro azul, todos los carros del mundo son azules.

Sí, está bien. Lo admito.

El comentario de mi esposo aplica.. “Very Interesting… but stupid”

Pero por si acaso, ya tengo una cajita especial, donde guardo mis “dimes”.

Cada vez que aparece uno pienso en mi mama.

Un día le pasaré la cajita a mis nietos, cuando los tenga.

Y para terminar con un poquito del humor negro de ustedes saben quien:
http://www.youtube.com/watch?v=5Qf6Sv3A9zs

14 comentarios:

  1. Hola Natalia!!!
    Que cosa con los dimes. Se parece un poco a lo de los “porsi” Por si acaso llueve, por si acaso hace frío, por si acaso... Sabes casi seguro que no, pero ¿Y si...? Bueno, esto al margen de la fe que cada uno pueda tener en las cosas. Un abrazoteee

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si Roland jajaja, porsi, o como decimos nosotros, no creo en brujas, pero de que vuelan, vuelan.... jajaja. En fin, para que no crean que me he olvidado de la Calle del Eco.
      Un abrazototote

      Eliminar
  2. Lo malo de esto es que el valor de los dimes no es mucho y vas a llenar cajas y cajas, mejor si se pudiera hacer con billetes. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja Tienes todala razon Ester, creo que necesitare una caja mas grande, ademas solo guardo los que aparecen por ahi al descuido, no los que me dan de cambio en el supermercado jaja. COn la inflacion, creo que a mis nietos no haran mucho con los dimes. solamente guardar los que se le aparezcan por ahi cuando yo no este. Un abrazote mi muy apreciada Ester.

      Eliminar
  3. Era una vieja costumbre eso de guardar las "monedas sueltas" en cada casa.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rafael, si el "sencillo" o el "menudo" como tambien se le conoce. Y si sirvepara dedicarle un pensamiento a un ser querido, pues esmas que "menudo"
      Otro abrazo grande para ti y feliz resto de domingo

      Eliminar
  4. Pueden ser moneditas, piedritas, morocotas, da lo mismo: el valor de los objetos muchas veces está en el símbolo que les damos.

    Abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Taty
      De acuerdo! Tal cual! Yo me la paso en eso, dandole significado especial a objetos que de otra manera no tuvieran importancia.
      Un abrazote y gracias mil por tu visita!

      Eliminar
  5. Bueno, quien este entre "pinto y valdemoro" puede aplicar el "por si acaso", y guardar las monedas. Yo nunca he sido muy creyente de esas cosas. Fíjate que ni tan siquiera me ha preocupado de guardar monedas de las amtiguas pesetas españolas.
    Buena entrada la tuya, con interesante información.
    Un besado y a prepararse para darle caña a la nueva semana.
    Fina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Fina, me gusta eso del "pinto y valdemoro" , suena cervantino (instruyeme de donde viene la frase porfa) Bueno como le dije a Roland,... de que vuelan vuelan...
      Un abrazote

      Eliminar
    2. No soy yo a quien corresponde instruirte, porque seguramente se mucho menos que tu en tales cuestiones, Natali, pero sí te dire que si curioseas en internet comprobarás que no existe acuerdo respecto al origen de esa expresión. Abundan cantidad de leyendas a cual más curiosa, así que nos toca a nosotros sacar conclusiones.

      Eliminar
  6. Suerte con el sortilegio de los dimes, Leo. Lo mejor de todo es la moraleja de tu post. Como dicen los hombres sabios "hombre prevenido vale por dos" y así, tu entrada es de estar prevenidos para lo que sea, eso es bueno.

    Saludos y feliz semanita.

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. GENIAL tu texto
    No sabia nada de esto

    ResponderEliminar

Tu comentario es siempre apreciado. Gracias!