-
¿Mamá que
es “home”?
Y yo
le respondí impaciente, por lo obvio:
-
Hogar..., “home” significa Hogar – dije con tono
de regaño -Termina la tarea de inglés, de una vez.
Esta
conversación sucedió hace aproximadamente
veinte años, y es hoy, un
mes después del matrimonio (evento cósmico, conjunción
luminosa) de la autora de la pregunta, que la profundidad de la misma, me encuentra
en la apacible soledad de una tarde lluviosa de otoño.
En
tiempos en que, al menos para nosotros los venezolanos, la palabra hogar se ha
remodelado, hoy me pregunto:
¿Qué
es home? ¿Qué es hogar?
Entonces,
como ella hace 20 años, esta vez fui yo
quien se puso a hacer la tarea de
componer una oración con la palabra hogar.
Y escribí sin pensar:
“El
hogar es el perpetuo regreso, lugar sin
dirección conocida, proyecto perfecto de
compañía, donde se abrevian las penas y
se multiplican las alegrías.”
Al terminar
mi “homework”, volé de nuevo a hace
veinte años:
-
Mami revísame la tarea.
-
A ver, enséname las oraciones.
Y yo leo:
-
“Help
me! I home, I home!”
Y cuando, yo bravísima le digo:
-
No te dije que “home” era hogar! ¿Qué es eso
de: I home, I home!
-
Bueno
mama, hogar de “hogarse”.
Hoy
20 años después concluyo que mi hija tenía razón.
Hogar
es también “hogarse”.
Pero
de pura felicidad.
PD: Esta anécdota de mi hija es un clásico.
Probablemente ya la haya mencionada en algún momento mágico del blog,
disculpen, es parte de los tres signos de envejecimiento, el primero la pérdida
de la memoria y de los otros dos no me acuerdo (también seguro he mencionado
esto anteriormente jaja)
