Ha sido una semana ajetreada.
Por tal razón les pido permiso
para compartir este extracto de una inspiración que tuve hace diez años: “Las
Aventuras de Chispita”.
Así comienza:
“El llamado fue suave, pero irreversible.
Chispita saltó.
Era su turno para comenzar la aventura: ¡el comienzo
del viaje luminoso!
El mundo grande con todas sus maravillas, lo esperaba
allí afuera.
Chispita preparó su morral, una tienda de campaña, una
caña de pescar y
algunas chucherías.
Era suficiente para comenzar el viaje.
Con su equipaje ligero y un corazón acelerado,
Chispita se adentró en el
Bosque Encantado.
El Bosque Encantado era un lugar amable, con
manantiales de agua
dulce, buena pesca y suficiente madera para encender
un fuego.
Chispita encontró un lugar magnifico para acampar.
Perfecto para un
visitante especial.
Chispita armó su tienda.
Era pequeñita, pero a Chispita le pareció muy
confortable.
Pronto, la noche se adueñó de todo.
Chispita dio un buen bostezo y se fue a su camita.
Allí dormirá muchas noches.
Nueve meses, más o menos…
Simplemente sigue sucediendo.
La vida comienza así, gozosamente, con una súbita y
pequeñita chispa de
luz, una Chispita…”
“Las Aventuras de Chispita”,
una alegoría de la vida en el vientre materno inspirada en mi primer nieto,
versión final ilustrada por mi hija.
El fin de semana que pasó
recibí a mi quinto nieto, mi quinta Chispita.
El amor me sobrepasa y persiste
en su travesía luminosa.
¡Bienvenido Simón Eduardo!
https://www.amazon.com/-/es/Adventures-Chispita-Search-Big-World/dp/B0991DBMM7