Hoy en la tarde miré
el cielo de Calgary y recordé el primer verso de este poema de Luis Chamizo, poeta
extremeño, que mi papa siempre me recitaba.
Unas nubes negras y
pesadas cubrían el horizonte, igual que las que estas últimas
semanas me han acompañado, precipitando sobre mí una serie de eventos desafortunados como choque, dolores varios, estrés laboral y
pellizco (de ese tema hablaré cuando se me quite la furia).
Decidí entonces que
era hora de sacar el “Blessing Box”.
No es brujería, es una tradición de los aborígenes
canadienses o “First Nations”. Creo que lo he mencionado en otras ocasiones.
Es un ritual para
recuperar la armonía, bendecir la casa, honrar a los ancestros y revitalizar el
aura.
No voy a entrar en
detalles (si quisieran investigar busquen “aboriginal smudging”)
Hecho el sortilegio, después
del aperitivo y el almuerzo, me di una siesta en la hamaca, hasta que me
despertaron los truenos.
Tormenta.
Pero ni a mi esposo británico,
que no teme a la lluvia, ni a mí nos importó. Le pusimos al mal tiempo un impermeable y nos fuimos al
parque a sacar a Sancho.
De pronto, se despejaron
los nubarrones recios.
Vimos arcoíris,
familia de patitos, ciervos, búhos, faltaron las ninfas y los elfos.
Todo muy metafórico y
bello. Espero escampe así en mi vida.
Pensé que el “Blessing
kit” había sido todo un éxito.
Pero lo que quería,
durante todo el paseo, era llegar a la casa a releer “La Nacencia”.
Así lo hice.
Lloré de emoción
recordando a mi padre, en los recios nubarrones y en los ojos del mochuelo (búho).
Las ausencias no son insalvables si uno encuentra un medio. Feliz Día del Padre.
(en las Américas se celebra el tercer domingo de junio)
POEMA
"LA NACENCIA" de LUIS CHAMIZO ( recitado por Ildenfonso Sanfélix)


