sábado, 16 de marzo de 2013

PONTIFEX


Desde hace meses, vivo en parque jurásico.

Sólo que los dinosaurios y pterodáctilos, son grúas gigantes, tractores y camiones, que se mueven pesadamente entre la bruma, los retazos de nieve sucia y el marrón.

Parece un planeta triste y sin vida. Horrendo.

Sin embargo, me complace ver que los impuestos astronómicos que uno paga aquí son utilizados para  bienestar de la ciudad.

Se trata de la construcción de una red de distribuidores y puentes que circunvalará la ciudad y acortará las distancias.

Eso se llama planificación. Lo que no existe en mi país de origen.

Pero como paisaje, aunque sea temporal, es deprimente.

Y pensar que mi título de Ingeniero Civil, reposa en algún lugar de mi sótano....

Con el ánimo del mismo color que el paisaje, de repente, en medio de mi planeta helado y depresivo, pues, ¡Eureka!, encontré este “magic moment”.

Las asociaciones de la mente son sorprendentes y surcando mi atmosfera marciana, mientras mi esposo conducía,  tuve esta reflexión.

Viendo como los tiranosaurus colocaban una gran viga en la luz central, me vino a la mente la palabra  Pontífice (por razones obvias),  y de la biblioteca de mis olvidos  saqué que proviene del latín Ponti-Fex,  que significa “el que hace puentes”.

Entonces  la construcción tomó otra dimensión y pensé:

Construir puentes es una tarea sublime

Es acortar las distancias.

Es conectar lo terrenal con lo sagrado.

La experiencia con lo místico.

La acción con la quietud. Y viceversa.

El miedo con la esperanza. Puente de una sola vía.

Al hombre con Dios.

Tender puentes es superar abismos.

Viendo las enormes grúas Mamut, cargando gigantescas vigas de acero, es evidente que construir puentes es difícil y conlleva un gran esfuerzo.

Como Ingeniero civil lo sé muy bien (tuve la suerte de trabajar en la compañía de un gran hacedor de puentes en Venezuela)

Pero definitivamente, hay puentes más complicados.

De ahora en adelante, el planeta deprimente que me acoge cada mañana, será una fuente de inspiración para ayudarme a construir algunos de esos otros puentes, que tanta falta me hacen.
 

lunes, 11 de marzo de 2013

EL CANDELABRO


El sábado tuve una urgencia de tornado blanco.
Y es que en la entrada de mi casa hay una lámpara, en forma de candelabro, que tiene muchos bombillos, de los cuales por lo menos la mitad,  llevan quemados  por lo menos  seis meses.
No es desidia, es un asunto de “safety”.
Como la lámpara pende de una doble altura, no tenemos escalera que le llegue.
Obviamente, además de los bombillos quemados, la lámpara luce decoración de Halloween todo el año, pues es imposible de limpiar.
La verdad a nadie le molesta la entrada en la penumbra  y unas cuantas telarañas.
El polvo, ni se nota.
Hasta que me da  el ataque de “White tornado”, como dice mi esposo y me da por limpiarlo todo.
Urgencia de tornado blanco, con la limpieza.
Con otras cosas también, ahora que lo pienso.
Así que ingenié un mecanismo ( lo que llamamos una “escarpandola”, artefacto con el cual a cualquier cosa una le “echa bola” como decimos nosotros) para, sin necesidad de escalera, llegarle a la lámpara de manera “safe”:
Un palo de escoba extendido con un gancho de ropa, con el cual, desde el segundo piso es posible  pescar la cadena del candelabro, atraer la lámpara a piso firme, y proceder entonces a  cambiar los bombillos.
Con mi plan en mente, salí de compras.
Al llegar a la casa, mi esposo me ayudó con la tarea.
La “escarpandola” funcionó (estoy pensando en patentarla jaja)
Fue como el Génesis.
¡Hágase la Luz!
Mi casa  es sencilla, y sin embargo, el chorro de luz trajo abundancia instantánea, un sentimiento de esplendor, un momento fugaz de opulencia.
Pensé, Dios, ¡cómo hemos podido estar tanto tiempo en oscuridad!
Mi mama siempre decía que la gente se acostumbra a su miseria.
Ya estábamos habituados a la entrada oscura.
Odio las moralejas, pero es que ésta, es un mango tan bajito, como decimos nosotros, que es imposible no agarrar.
Todo puede cambiar para mejor,  con un poco de ingenio y unos cuantos bombillos.
 Los bombillos podrían ser una metáfora para las  ideas ( esto para terminar de insultar su inteligencia, perdón)
 Ahí quedamos, mi esposo y yo, bañados en luz, como si fuera el candelabro de la foto. (Ojo esa no es mi casa, es un hotel en Charleston SC, que fui a visitar, pero así me sentí)
Se nos olvidó un detalle.
Quitar las telarañas.
Será en otro momento.

jueves, 7 de marzo de 2013

CINTURA COSMICA


Estoy saturada.
De noticias, de los acontecimientos recientes de mi país, de pensar, analizar, predecir, de estar metida en mi misma.
A veces hay que huir.
Así como Fernando Pessoa, decía que la poesía era su particular manera de estar solo, este blog es mi particular manera de fugarme.
El invierno tiende al recogimiento, a la meditación,  a concentrarlo a uno  hacia dentro.
Y eso es muy bueno, hasta un punto…
Hasta que se vuelve un proceso anaeróbico y se convierte uno en bacteria.
Falta de oxígeno.
Eso de estar metido dentro de uno mismo todo el tiempo, además de ser aburridísimo, es un acto muy egocéntrico, como si uno fuera el ser más fascinante del planeta.
Entonces me propuse hacer “aerobics” cósmicos y me fui a caminar por el Universo.
No literalmente, claro.
Es una serie de television titulada  “Through the Wormhole” , narrada por Morgan Freeman.
Esta serie ha llegado a confundirme tanto, que no ya no sé si vivo en el presente, en el futuro, en un holograma, en una cinta, en una cuerda, o en un túnel hecho por un gusano, que supuestamente son pasadizos secretos para entrar a otras dimensiones.
No me puedo distraer ni un segundo, pues me pierdo y ya no sé  si Universo es finito o no, si se expande o se comprime,  si computable, pixelable, si existe o no un creador, si puede uno visitarse en el pasado aunque hayan matado a tu bisabuelo.
Si el futuro influencia nuestro presente.
Por fin entendí lo que es un agujero negro y sé que no vivo en uno.
Al final mis aerobics cósmicos funcionaron.
Me olvidé de las noticias.
Del invierno.
De mi misma.
Me fui a caminar por  “la cintura cósmica” del Sol. (1)
Fue una experiencia muy espiritual.

(1): Mercedes Sosa, la voz de Suramérica, canta una canción que comienza así “Salgo a caminar, por la cintura cósmica del Sur” siempre creí que era del Sol. Espectacular canción.

P.D.: releyendo lo que escribi ( lo hago para buscar errores, repeticiones y lugares comunes) me acorde de la anecdota, muy conocida, y hasta cliche, pero que me parece muy interesante, del astronauta que dice que ha viajado por el espacio muchas veces y nunca ha visto a Dios, y el neurocirujano le responde, que el ha operado muchos cerebros y nunca ha visto un pensamiento. La comparto, a lo mejor alguien no la habia escuchado. Es muy reveladora. ( este parrafito va sin acentos)

miércoles, 27 de febrero de 2013

LA PUNTUACION


Dicen que en el rostro está escrita nuestra historia.
Lo malo son los signos de puntuación: la boca entre paréntesis, los ojos entre comillas,  acentos graves, agudos y circunflejos en el ceño y la frente; y sobre todo la ~ con exclamaciones  que acompaña el paso de los años.
Este post  es un ataque de frivolidad,  disculpen, es terapia, como leer el Hola.
Es que últimamente he estado muy seria. (Al final les dejo un chiste)
Por ser mi cumpleaños pronto ( en Abril), y con un dinerito extra que entró este mes, pues le dije a mi esposo que me iba a hacer un tratamiento de belleza.
Si he de contar una historia con mi rostro, ¿por qué no refrescarlo?
La verdad, me gusta verme y sentirme bien, pero nunca he sido muy disciplinada ni con la dieta, ni el ejercicio, ni las cremas.  
Mi cuerpo y piel han sido nobles ante mi descuido, pero los años, los excesos, las indulgencias no perdonan y la gravedad tampoco.
No digo “de esta agua no beberé” y he visto contados casos muy exitosos,  pero, aparte que me da miedo y que mi esposo me mataría (él tiene sus pink glasses y cree que soy Miss Universe y yo no lo contradigo),  creo que si uno exagera y entra en el túnel sin retorno del Botox y la cirugía, pues como que, no solamente se distorsiona la historia que nuestro rostro cuenta, sino que se produce una incoherencia imposible de disimular, tan notoria y más terrible incluso que verse vieja, una desconexión energética entre piel, cuerpo, tono, aliento, voz;  una desarmonía, que no admite resolución musical.  
Como una página  escrita, no solamente sin signos de puntuación (tendencia muy vanguardista y que me desconcierta, pues no sé si es que mientras menos entiendo mejor es el escritor  o yo más bruta), sino sin sustantivo, ni complemento, sin verbo, sin acción, ni emoción.
Como si la cara se quedara sin palabras.
Bueno, pero igual, voy a hacer mi cita para mi facial. 
Algo relajante, nada aterrador (por ahora).
Probablemente pierda la plata y salga igual que como entré: con mis acentos y paréntesis, mis signos de puntuación intactos.
El prometido chiste (porque últimamente he estado muy seria y grave)
En la consulta, el cirujano plástico le pregunta a la paciente que se ha hecho cirugía en todas partes del cuerpo.

-¿Hay algo más que quisiera hacerse?
La paciente le responde:
-Si doctor, me gustaría tener los ojos más grandes y expresivos!
-No hay problema – respondió el doctor.
-Enfermera, por favor pásele la factura!
 

viernes, 22 de febrero de 2013

HOT TODDY




Tengo gripe.

Y esta noche, mi esposo, en nuestro usual intercambio de “small kindness”, que dicho sea de paso, es la clave de un matrimonio feliz, se ofreció a prepararme un Hot Toddy.

En Venezuela creerán que es nuestra tradicional bebida achocolatada. Pero mi esposo ingles me enseñó que un Hot Toddy es:

 “a warming blend of spices and sweet honey aroma, the perfect comforter that will soothe any aches, pains or winter snuffles”
(al final les dejo la receta)

Así, me preparo para una muy placentera noche de viernes, con chimenea, Sancho, Toddy,  gestos amables y kleenex.

Tengo mucha suerte.

Mi esposo es hombre de pocas palabras. Él solo habla, como diría Jorge Luis Borges, si “puede mejorar el silencio”.

Pero de repente, out of the blue, cuando termina una partida de Sudoku, suelta  frases como : You are the love of my life, did you know that?

Y yo, como buena venezolana, en vez de  responder: Me too, I love you, etc, etc, contesto : Really?

Nosotras las latinas necesitamos reafirmación constante. ¿Tú me quieres? o ¿Me veo gorda? o ¿Estoy fea?... si, todavía…  a estas alturas de mi vida.

Soy insegura y celosa  a ultranza.

Pero anoche, y es hoy, cuando caigo en cuenta, entre esas frases sueltas, que surgen espontáneamente, de nuestros silencios tan elocuentes, fui yo la que soltó una declaración muy importante.

No otra validación de mis propios complejos , y que si no obtengo la respuesta que quiero (Yes I love you, you are beautiful, you are not fat at all), provocaría la tercera guerra mundial.

Así sucedió: (disculpen, y yo que quiero escribir súbito)

Todos saben que mi esposo colecciona mundos ( Ver post Coleccionista de Mundos)  y mi hija, para su cumpleaños ( Feb 14)  (oh sorpresa), le regaló un globo en blanco, con un marcador en su eje.

Una especie de libreta esférica.  Muy original.

A mi esposo le encantó y en una de sus disertaciones, donde “improves the silence” entre Sudoku y Sudoku,  me dijo que iba a pintar el mapa de su propio mundo. Tres países grandotes, Venezuela, Inglaterra y Canadá.

Y aquí fue cuando, tuve mi momento de inspiración y respondí:

Si yo tuviera que pintar mi mundo… I will paint you …‘cause you are my love,  and love is my continent…

Algo así,divinamente cursi, que más da, después de algunos vinos, no sé cómo fue la entrega.

Tampoco recuerdo qué me respondió Meen y la verdad no importa (no fue Really?).

Volvió a su Sudoku y yo a mi periódico.

Así son nuestras veladas. Tranquilas, silenciosas. Amables.

Donde el amor, sin esfuerzo, se escapa del pecho, en dos o tres palabras, que quedan en nuestras almas, como un pañuelo de seda.

La noche de hoy será especial, con gripe, un nuevo bebe en la familia, (Catalán por cierto), Sancho y Hot Toddy antes de dormir.

La verdad, que gripe tan buena.

A continuación la receta del Toddy (Sancho de testigo asoma'o):

5 clavos de olor

2 rodajas de limón

2 onzas de whiskey

1 onza de jugo de limón

 2 cucharadas de miel

 Media taza de agua hirviendo

miércoles, 20 de febrero de 2013

SOLDADURA DE ORO


Fue una explosión inesperada.

La taza se volvió añicos.

Entonces encontré lo que buscaba, al menos en estos días de silencio: el número 42, el sentido de la vida.

Será que tengo en el pensamiento a una amiga, una princesa, que pasa por una gran pena.

Recordé al poeta Cesar Vallejo,,, hay golpes en la vida...

Recordé un  libro que leí hace poco y que no me gustó tanto, a excepción de una frase muy elocuente que dice, que pareciera que,  el éxito en la vida es la manera como uno sobrelleva la pérdida.

 Y es que, la vida  ¿como que es una larga historia de pérdidas?

Desconcertada, por el súbito estruendo, miré mi taza vuelta pedazos en el piso.

Dicen que lo que se rompe ya no se puede arreglar, o ya nunca es igual.

Decidí que... depende…

Tomé los pedacitos de mi taza  y me afané en rescatarla.

En el intento me astillé un dedo y sangré, pero seguí en la tarea.

Porque si la vida le quiebra a uno la taza, así, inesperadamente, como puede pasarle a cualquiera, de un resbalón, en un momento de descuido, pues, pareciera que,  lo mejor que uno puede hacer, después de pasado el golpe, el desconcierto, el desconsuelo,  la noche oscura, la tristeza infinita, pues,  lo mejor es dedicarse a pegar  lo que queda.

Y así lo hice mientras pensaba en mis propias pérdidas, mis cicatrices. Se va la niñez, la juventud, la salud, a veces, el vigor, los padres, la mesa concurrida, los amores, hasta la memoria se va...

Las tazas rotas traen lágrimas.

Cuando vi los trozos de porcelana en mi mano, me di cuenta que una goma ordinaria no lograría ningún resultado.

Y fue allí donde encontré, el número 42,  el sentido de la vida.

Y allí quedó: un recipiente único, una taza de lujo.

Como si la pega, el número 42, le hubiese dado una condición áurea a la losa rescatada; como una soldadura de oro.

La tacita es ahora un recipiente delicado y fuerte, una pieza  de interés irresistible, capaz de contener nuevamente, una bebida dulce, caliente y reconfortante.

Como dijo mi poeta favorito Jaime Sabines, palabras más o menos…qué hermosa es la vida, como nos arruina a cada instante, como nos enriquece…
Ánimo, querida amiga…
 
Con mi taza reconstruida en la mano, te recuerdo...

P.D.: Para entender lo del 42, hay que leerse el libro "The Hitchhiker Guide to the Galaxy", es una larga  e interesante historia.

miércoles, 13 de febrero de 2013

CANCHUNCHU


Después de que termino de vestirme y maquillarme para ir a la oficina,  cada día, algo en mi permanece desnudo y desabrido.

No importa cuántas capas de ropa me ponga o cuántos centímetros de friso (maquillaje) me unte.

Por dentro sigue el gris y el frío.

A esa hora, solo el café  me ayuda a persistir, a no insultar a quien se me atraviese y salir a trabajar.

Pero hace pocos días, llegué a la oficina con un aire barroco y teatral encima ( o debajo) de mi smart casual ( el dressing code de lunes a jueves, el viernes es sarrapastroso chic)

Y es que mi ser fantasmagórico y gris, ese que a duras penas se levanta para  ir a la oficina todos los días, se terminó de vestir  gloriosamente en el carro.

Llegué a la oficina trajeada de ``Canchunchu florido``, cubierta de amaneceres dorados, montañas de plata, vapores de ríos, lunas colgantes.

Nadie lo notó.

El ambiente de la oficina es capaz de neutralizarlo todo.

Sin embargo, en mi propio reflejo proveniente de la computadora, pude ver, aparte de mis ojeras negras, mis rayas torcidas, mi pelo desordenado, mi rostro cansado…. un guiño, un misterio, un bronce triste, una nota brillante,  un querer intenso, una canción, una luna delgadita, como una grieta en el cielo,  un espejo, un loco, un niño,  un brevísimo relámpago de poesía, un canchunchu.

Mi doblegado ser, vestido de verdades y sin maquillaje,  se asomó.

Respiré aliviada.

Todavía estoy aquí.
Nota: "Canchunchu Florido" es una cancion venezolana, que estaba escuchando en mi carro una de estas mananas gloriosas de Febrero. Aqui el link con la letra, se consigue en you tube por Gualberto Ibarreto
http://www.venezuela.ch/cancionero/canchunchuflorido.html