jueves, 7 de febrero de 2013

TRADUCCIONES


Todos los días tengo que hacer un viaje tortuoso y agotador.

Un viaje sin distancia.

Y esto me hizo recordar una anécdota (disculpen).

Niña de cinco años:

-      Mami, tengo que hacer una “sentence”  con la palabra  “home” ¿qué “finifica” “home”?

La mama, (yo hace veinte años) (impaciente ):

-¡Hogar! ¡Cuántas veces te lo he repetido!, ¿cómo es posible que no sepas que “home” es hogar, hogar, ¿entendiste?, ¡Hogar! ( si ya sé, child abuse)

Al rato:

-      Mami revísame las “sentences”.

La mama (yo) revisando el cuaderno:

-      Oración# 1: Help! Help me! I home! I home!

La mama (yo) sorprendida:

-      Nene, ¿qué clase de oración es esta?. I home I home! No te dije que “home” es hogar?

-      Bueno mami, hogar de “hogarse” ( ahogarse)

(risas)

Mi hija, hoy en día, habla un precioso inglés, igual que mi hijo.

Pero a veces a todos nos pasa: vivir en inglés nos agota.

Vivir en inglés es mucho más que cambiar de idioma.

No es un asunto de palabras, que ya dominamos.

Es la voz, los gestos, la entonación, la sonrisa (no sé por qué, mi sonrisa en inglés es bobalicona), hasta mi nombre es el de otra persona.

Es ausentarse a un lugar lejano.  Todos los días.

Es el viaje sin distancia.

Como si lo sacaran a uno de su “home”.

Lo más absurdo es que estoy casada con un británico. Pero en ese caso nada de esto aplica.  

El amor es poliglota y la piel se expresa mejor en el silencio.

Mi esposo británico, insiste que nuestro inglés  criollo es mejor que el de muchos canadienses.

Por supuesto, como  dicen,  dos pueblos separados por el mismo idioma. (Ingleses y norteamericanos, incluido Canadá)

Pero igual nos agota.

Cuando llego a mi casa todas las tardes.  

Llego a mi “home”.

Mi hogar de adentro.

Mi hogar de “hogarse".

Después de veinte años, es que me estoy dando cuenta de que traducir la palabra “home” no es tan elemental como parece.

Es una palabra cambiante y fluida, como el agua. Un lugar donde suceden todas nuestras transformaciones.

Hoy en día mi  “home” es mi regreso.

A la sonrisa franca, a la entonación honesta, al gesto suave, a mi nombre castizo. A mis amores, mi silla,  mi periódico, mi vino, mis espíritus, mis nostalgias,   al español, a mi perro.

Home de hogar .  “Hogarse” de Hogar. Hogar de “hogarse”.

Que más da. Yo solo quiero descansar.

domingo, 3 de febrero de 2013

MAUVE


La palabra paciencia es  de color malva.
(mi esposo dice mauve, que suena más glamoroso)
Aquí estoy, estambre y agujas en mano.  
Decidí cultivar la virtud de la paciencia, cosa que me hace mucha falta.
Para no parecer tan abuelita (aún no estoy en la edad del “Ah bueno…” como decía mi mama, al final les explico), puse música de Pink Floyd  a todo volumen y me serví un vino.
Con esta atmósfera, monté los puntos en mi estambre maravilloso, color  mauve y comencé a tejer mi suéter.
Julio Cortázar  en su magistral cuento, “Casa Tomada”, dice que tejer es el gran pretexto  que encuentran las mujeres para no hacer nada.
Siempre me impactó esa frase, y quizás por eso, aunque soy pésima, me encanta tejer.
Sin embargo, yo digo que tejer es uno de los actos más creativos y nobles de la humanidad.
Un ejercicio de la paciencia, donde cada punto, coherente y pausado, al derecho, al revés, va creando,  un patrón intrincado, texturas lujuriosas, ricas, sedosas, peludas, que al final completan una historia, un destino creativo. No existe tal cosa como un error cuando uno teje, si uno se equivoca, encuentra uno su propio arte, como en la vida.
Con todo y este ánimo tan loable, mi ejercicio de paciencia  de tonos morados, comenzó a dar al traste.
En breve, unos cuantos “shit” o “mierda”, hicieron que mi esposo dijera:
“Oops things are not going so well”.
Efectivamente.
Los puntos me quedaron muy apretados, así que los tuve que desbaratar.
Después, claro, conté mal y el “moss stitch”, muy fácil pero que requiere algo de atención,  me quedó torcido.
Así que a desbaratar otra vez.
Con las manos engarrotadas, el hilo de mi paciencia se desvanecía.
Respiré hondo y volví  a empezar.
Al rato, otra vez, los c#ñ*! y otros improperios, junto a la guitarra Dave Gilmour.
Si tejer es la historia de un destino, pensé,  el mío es bastante profano.
Desbaraté.
No iba a renunciar a mi  proyecto, mi historia, mi obra, mi suéter color paciencia.
Persistiré.
Si algún día  logro domesticar esa virtud, así mi tejido quede amorfo y poblado de imperfecciones, será una prenda de vestir noble y llena de grandeza.
Un suéter color malva o mauve,  que llevaré puesto mientras viva.

La explicación prometida:
Mi mama, pasados los ochenta largos, decía que ella ya estaba en la edad del 
 “Ah bueno…” , porque cuando se muriera  y preguntaran:
-¿Qué edad tenia?
- Ochenta y siete.
La gente diría:
- Ah bueno…
Me falta bastante, pero espero, junto a mi paciente esposo, llegar a esa interesante edad.

martes, 29 de enero de 2013

ORUJO


 A veces me siento como tan sola y aislada, aquí en la pradera canadiense.

Sobre todos los días como hoy, a treinta y seis grados centígrados bajo cero.

Si, disculpen, otra añoranza. Y eso que prometí una entrega de humor. 

Se los debo. Es que este frio arruga al mas "templao"!

Mi hija me trajo de España, una botellita transparente que contiene  un líquido también incoloro y cristalino.

Se ve inofensivo, parece agua, pero no.

Es aguardiente.

El frasco es tan bello que tiene semanas anclado en  la mesita de los recuerdos. Así llamo a la mesa que tiene los retratos de mis fallecidos padres y hermano.

Por alguna misteriosa razón, la botellita no ha querido moverse de ese lugar.

Todos los días la miro y pienso.

¿Será que la destapo y pruebo el aguardiente de Orujo? (producto de Burgos, ¡que poético!)

¿Será  que le ofrezco un pousse café a mi esposo y así lo acompaño? Dicen que es muy buen digestivo y tomar solo no es conveniente.

¿Será que la guardo en el bar? La verdad no es buena imagen una casa donde se usa el alcohol como ornamento.

Pero no, pasan los días y ahí sigue, acompañando  nuestras veladas  y a mis ánimas benditas.

En fin, un mensaje críptico, el de esta botella.

-¿Será que a los difuntos les gusta el aguardiente y no quieren soltar el frasco?  - pensé a manera de chiste.


Con este pensamiento me estremecí de pies a cabeza. 

En mi casa siempre se decía que “familia que bebe (y fuma, pero ese vicio ya lo deje) unida, permanece unida”.

¿Será que hay cosas que no cambian?

¿Será esa la razón por la cual el aguardiente no ha querido moverse de la mesa de los recuerdos?

¿Será que no debo sentirme tan sola, después de todo?
¿Será?

En esta noche helada,  encontré la excusa perfecta para “echarme” un trago de aguardiente. Decidi aceptar la invitación de los portaretratos.

Mañana pagaré, pero el de Orujo me calentó y me alegró el espíritu instantáneamente.
Por fin descifré el mensaje de la botella.

domingo, 27 de enero de 2013

NORTE Y SUR


La guerra es miedo y ruido.

Sancho  percibe esto muy claramente, quizás más que muchos humanos.

Producto de nuestra visita a Charleston, South Carolina, en Octubre pasado,  me dio por encargar la vieja serie, Norte y Sur, sobre la guerra de Secesión de los Estados Unidos. 

Es una historia cuya premisa es la amistad y donde el conflicto dramático es que la guerra coloca a los dos entrañables amigos, en diferentes bandos.

Aunque Hollywood tiende a distorsionar la historia y así nos advirtieron en las plantaciones, lo bello de la serie es que, la amistad, el honor, la gallardía, la justicia, el honor,  todos los valores humanos en su forma más pura, encuentran puentes y prevalecen.

Pero a lo que voy.  La serie contiene muchas escenas de guerra, muy reales. 

En lo que comienzan los cañones, las balas, las explosiones, el buen Sancho, echado junto a nosotros mansamente, levanta la cara, mira la pantalla con expresión de terror, llora, se escabulle y se va.

Para él la guerra es eso, miedo y ruido. (Meen  defiende su pedigree y dice que es solo “annoyance”, porque Sancho es un “gun dog”, perro de caza y los escopetazos están en su DNA, pero yo veo antropomórficamente en sus ojos, que es cobarde)

Cuando pienso en el mundo y su historia, en las guerras que se han librado y se siguen librando, en las trincheras  o en lugares más complejos,  los pequeños infiernos que a veces se generan en la psique, me provoca hacer como Sancho.

Escabullirme a un rincón  lejos del miedo y del ruido. 

No es tan fácil.

Disculpen este momento no tan mágico y un poco “dark”. 

Creo que es porque en mi país hay mucho ruido y miedo actualmente, una guerra sin cañones, por ahora,  y me resulta imposible hacer como mi buen Sancho. 

Yo soy venezolana y duele.

Por ahora voy a seguir viendo mi serie.

Reconforta tanto saber que, al menos en el cine, por más que Hollywood distorsione la historia:

Los malos tienen un día su merecido. 

Lo que arrasó el fuego, se puede reconstruir

El amor cura todas las heridas. 

La justicia prevalece.

Existe algo que se llama honor, hasta en la guerra  

Y sobre todo que la nobleza  del espíritu del hombre siempre se impone ante el miedo y el ruido, ante la adversidad.
 
 Así espero ocurra un día en Venezuela.  

martes, 22 de enero de 2013

EL TESTAMENTO DEL POLLO


El único testamento que conocía era el del pollo.

Cuando en mi casa de Caracas se presentaban muchos comensales para el almuerzo, mi mama decía: lo que queda es el testamento del pollo.

Pero al final, todo el mundo salía más que satisfecho.

Era la mesa de la abundancia.

Pero en este país, parece que es necesario tener un testamento de verdad, firmado por abogados y todo, porque si no, parece que es un problema, así uno no tenga ni un maíz que asar.

Hace poco leí que si uno se muere con más de cincuenta dólares en su cuenta bancaria, significa que uno ha fracasado en la vida.

El dinero, del Latin, currere, significa algo “que corre”, “currency”, algo que huye, que se va. Algo hecho para disfrutar.

De nada vale ser el más rico del cementerio.

Aparte de correr, mi esposo dice que el dinero también habla y el nuestro, se la pasa diciendo adiós. (me compró una plaquita con esa inscripción)

Pero el hecho es que tuvimos que hacer el dichoso testamento, pues al fin y al cabo, nos ha costado bastante tener Medio para completar Real (monedas antiguas de Venezuela de 25 y 50 céntimos respectivamente) para que, lo poco que tenemos, se lo quede el gobierno.

Pero, en el proceso durante el cual, la abogada nos hizo preguntas hipotéticas horrendas y que nunca me había planteado, (la misma abogada que secuestraron y cuyos plagiarios amenazaron con soltar si no se pagaba el rescate) tuve esta reflexión:

Hay testamentos mucho más importantes, que este del trámite.  

Un legado no metálico ni en papel, que me propongo verdaderamente derrochar en  esta vida.

Otro tipo de depósito, no bancario, no sujeto a devaluación,  inflación o bancarrota.

Un caudal energético enorme, tanto, que no cabe en ninguna bóveda.

Es el amor ardiente, el que lo vuelve a uno polvo, como decía Octavio Paz, pero ``polvo enamorado``.

 Es la imaginación, la fantasía mítica, el chocolate escondido, la buena conversación.

El silencio, el horno,  una daga, un gallo, una luciérnaga, la leche de murciélago.

La lluvia recia o la sigilosa nieve. El fuego y la amable compañía.

El hogar.

Mi verdadero testamento hecho de huesitos.

Espero no fracasar y morir con menos de un billete de cincuenta en mi cuenta bancaria energética.
Tambien deseo que mi testamento, si es posible, sea como el del pollo de la casa de mi mama.   

El  de esa otra abundancia, la que a todos dejaba satisfechos.

sábado, 19 de enero de 2013

PARA ELISA


El sonido es el más intrépido de los viajeros.

Cada nota al aire, cabalga en una onda, da vueltas en los toboganes de la oreja, se desliza por un túnel diminuto; salta en un colchón de delicadísimos resortes, se lanza en aguas que circulan por los laberintos de un caracol,  de allí sale rauda y se transforma en chispa incandescente, hasta que, delicadamente, como una mariposa, se posa en una emoción.

Entonces uno sonríe. 
Estoy segura de que no fue así como se lo enseñaron en la universidad a la dinastía de otorrinolaringólogos de mi familia  (papa, hermano y sobrino), pero digamos que es una licencia poética.

Y es que, entre los regalitos que recibí en Navidad, hay uno muy especial.

El más pequeñito y sencillo. Quizás el menos costoso, pero uno de mis favoritos.

Quien me lo dio me dijo, que sabía que yo lo iba a apreciar.
Eso me gusta, porque demuestra que, aunque en general soy bastante  ácida y tosca, quiere decir que alguien detecta en mí, cierta dulzura y delicadeza.

Es una cajita pequeñita y trasparente, que deja ver un mecanismo diminuto.
Una palanquita, que mueve un engranaje, que a su vez hace girar un carrete metálico con muescas grabadas  a cierta distancia, que a su vez hace vibrar unos palitos de diferentes tamaños. 

De este último párrafo, que pareciera que narra la historia de la Revolución Industrial en Inglaterra, surge una exquisita melodía: Para Elisa.

Así, en mis ratos de ocio, doy vueltas a la palanquita, miro como se mueve  cada piecita en perfecta sincronía y me asombro de cómo salen de allí las notas de Beethoven, tiin, tiin… tintintin…para emprender el resto de su periplo por los laberintos de aire, agua y luz de mis oídos y de mis emociones.

Es una cajita de música, pero me gusta pensar que es el mecanismo de una sonrisa. Como las que nos regalan los hijos.

Esta fue obsequio del mio, Santiago. 

martes, 15 de enero de 2013

EL HUEVO


El nuevo año siempre me da una sensación de “sabana íngrima”, como dice una canción venezolana ( Llanera Altiva). 

Una llanura de silencios, de incertidumbres, de posibilidades, de miedos; un campo infinito donde no sé si correr  o quedarme quieta.

He aquí mi reflexión: 

El huevo es el alimento más perfecto de la naturaleza. Le sigue el cambur.  

Y no lo digo porque haya algo subliminal freudiano en esta afirmación (sí!, es contigo malpensado)

Sin embargo, como debo estar al borde de una crisis coronaria, después de comer huevos  en todas sus presentaciones posibles,  todos los días durante las pasadas vacaciones, pues decidí  darle un descanso a mi colesterol.  

Entonces, compré algo muy raro: huevo sin huevo (la clara, pues).

Lo que no sabía, cuando hice esta adquisición tan inusual, fue que estaba a las puertas de una “experiencia religiosa”.

Tanto así, que, con la de la clara del huevo, en mi mano, el tema de mi potencial infarto, pasó a ser irrelevante.

Y es que pasada la euforia de las fiestas, uno regresa, inevitablemente,  a sus plenitudes y a sus vacíos. Y en este país que hay tanto cielo, a veces los vacíos se imponen.

Aquí es donde viene a colación el huevo sin huevo.

Preparando la cena “a la carrera” (libro que mi mama quiso siempre escribir : “La Cocina a la Carrera”) rescaté unos cuantos vegetales abandonados, de esos que vienen a mi nevera a morir, como si fuera  el cementerio de los elefantes.

Verduras tristes, cuyo destino irremediable era  la soledad, el abandono, el frio, la muerte. Algunas veces, en el pasado, me he sentido como una de mis verduras, ¿y quien no?

Entonces, puse en un poquitico de aceite en un sartén y les eché el fluido mágico, transparente, cohesivo, revitalizador, puro y energético, que les dio sentido a su existencia:  el huevo sin huevo.

En un santiamén, aquellas hortalizas moribundas se transformaron en un festín.

Entonces me pareció que la clara del huevo era Dios.

Pensé: 

Dios es esa cosa invisible, pegajosa y proteínica, capaz de llenar todos los vacíos y darle sentido a una existencia que pensábamos acabada. ???

Me asusté.

Yo que no soy nada rezandera y que,  honestamente, admiro a quienes tienen esa cercanía con Dios, ¿yo, teniendo estos pensamientos?

Me estoy poniendo vieja… ¿será? 

¿Será por eso que el huevo es el alimento mas perfecto del Universo, seguido por el cambur claro?

Lo dejo hasta aquí.

Voy a intentar hacer una gran revoltillo en esta sabana íngrima que es mi nuevo año. Energizar todos los vacíos con fluido energético y lleno de proteínas, sustancia creativa, acaso Dios.

Los vacíos son parte de nuestro algo, irremediablemente…

Les dejo el link con la letra de la canción Llanera Altiva, mi favorita es la cantada por Lilia Vera, pero no pude encontrar la cancion, solo la letra que es sencillamente espectacular)
.http://www.lyrics59.com/Llanera-Altiva-lyrics-1914766.html