miércoles, 27 de enero de 2016

CHISPITA HACE DILIGENCIAS


CAPITULO 5

CHISPITA HACE DILIGENCIAS

 

Chispita despertó temprano.

Era el día de las diligencias.

Pero había un problema.

Chispita no sabía muy bien que eran diligencias.

En eso llegó Toc Toc, el Pájaro Carpintero, bastante apurado.

-      Vamos Chispita , estamos tarde.

-      Pero, adonde vamos – pregunto Chispita.

-      A hacer diligencias.

-      ¿Y eso qué es?

-      Ahora que sabemos que eres un varón, pues  hay trámites que realizar.

-      ¿Trámites?

Chispita lo miró más intrigado aún, pero se montó en sus alas muy dispuesto a conocer a las famosas diligencias.

A Toc Toc le costó tomar altura, Chispita había engordado mucho últimamente.

Después de volar sobre la inmensidad de los pinos del Bosque Encantado, llegaron al Archivo General.

Los recibió el Búho Cenizo, encargado de los archivos, desde tiempos ancestrales.

-      Pasen adelante – les dijo – los estaba esperando.

-      Gracias – dijo Toc Toc.

Entraron a una enorme biblioteca, tan grande, que parecía infinita.

Chispita  quedó  maravillado. 

Anaqueles y torres inmensas de diligencias  y más diligencias.

-      Así que estas son las diligencias – dijo Chispita, deslumbrado.

-      Son libros – dijo TocToc  - donde se encuentra toda la memoria y sabiduría del mundo.

El Búho Cenizo los invitó a sentarse.

-Ya vuelvo – dijo – los archivos están muy congestionado estos días.

Chispita estaba sin habla, las diligencias, o libros,  le daban mucha paz.

Al rato, el Búho Cenizo, se presentó con un gran volumen.

-      Al fin lo encontré – dijo – lo tenían bien guardadito.

TocToc  y Chispita tenían los ojos más grandes que el búho.

Al fin, Cenizo abrió el gran tomo familiar.

Allí, con letras de oro, en la luminosa página  del Libro del Amor, podía leerse un nombre, sonoro y mágico, pleno y sincero,  el nombre de Chispita:

TOMÁS EDUARDO

 

 

 

PD: Y así, Chispita resolvió el segundo misterio, el de las diligencias. Cuando yo era pequeña, mi mama siempre me decía que estaba haciendo diligencias. Yo no entendía. Para mí las diligencias eran las carretas que tiraban los caballos en las comiquitas.  En fin, ya sabemos el lindo nombre de mi nieto, homenaje a su bisabuelo paterno (QEPD) a quien no conocí, pero con quien igual ya me une una gran amistad.

viernes, 15 de enero de 2016

CHISPITA VA A MERENDAR


CAPITULO 4

CHISPITA VA A MERENDAR

 
Chispita amaneció con la cabeza llena de agitación.

Se trataba de algo urgente e inaplazable.

Tenía que resolver un gran misterio, o varios.

Sólo que no sabía cuáles eran.

Caminó en círculos, con el ceño fruncido.

Si no sabía cuales era los misterios, mucho menos podría resolverlos.

Entonces, de pronto, se presentó su amigo Toc Toc, el pájaro carpintero y ayudante del Señor de los Juguetes, con un  sobre en su pico.

-      Es para ti – dijo Toc Toc.

-      ¿Para mí? – dijo Chispita.

-      Si, ábrelo – dijo TocToc, impaciente, pues era muy curioso.

Chispita abrió el sobre que contenía una invitación.

Toc Toc la leyó con voz clara y solemne:

Nosotros los Duendes del Bosque Encantado

Nos complacemos en invitar a

Chispita …y TocToc

 a una Merienda,

con motivo de la develación del “Primer Misterio”

Lugar: Pozo de los Sueños
Fecha: Luna Menguante del cuarto mes

 

-      ¿Y quiénes son los duendes? – preguntó Chispita

-      Ahh, los duendes son seres muy glotones, ellos  te mostrarán el camino cuando llegue el momento de hacer el Viaje Luminoso .

-      ¿Y qué son sueños? – preguntó Chispita.

-      Son nuestros deseos más puros – dijo Toc Toc – a veces son de colores.

-      ¿Y TocToc,  tu sabes dónde queda el Pozo de los Sueños? – pregunto Chispita.

-      Por supuesto – dijo TocToc – es el lugar de donde beben los duendes.

Chispita no entendía muy bien, pero claro, todo era parte de “El Misterio”, el primero.

Por fin llegó el día de la merienda.

Chispita se montó sobre las alas de Toc Toc y ambos volaron hacia el Pozo de los Sueños.

La fiesta estaba animada y los duendes estaban alegres.

Chispita y TocToc, de un solo bocado, se comieron un enorme pedazo de pastel y se dieron un trago largo y dulce, de las aguas del pozo.

Y fue justo en este momento, en que se develó el primer gran misterio.

De pronto, después de comer ponqué y  probar las aguas del pozo, Chispita resplandeció con una llamarada intensa y de gran pureza, una luz azul, inocente y diáfana, como los sueños.

Los duendes aplaudieron y brindaron estruendosamente.

Toc Toc revoloteó de puro contento.

¡Chispita es un niño!

 

PD: Y bien, el primero de los tres grandes misterios se develó, Chispita es un varón, y estamos felices, sobre todo porque, es un nuevo corazón que empezo a latir.  Pareciera que el nombre de Chispita ya no le va, pero me niego a llamarlo Chispito, así que, adivinen, el segundo misterio será el nombre verdadero  de Chispita.
No sé si, mis historias resultan muy empalagosas, pero, así me siento en este momento, empalagada de ponqué con crema hasta los tuétanos.  Chispita es mi saquito de azúcar!
El momento de la revelacion

domingo, 27 de diciembre de 2015

CHISPITA QUIERE JUGAR

CAPITULO 3
 
CHISPITA QUIERE JUGAR
 
Chispita amaneció con ganas de jugar.

Comer y dormir todo el tiempo no era tan divertido.

Pero había  un problema.

No tenía con quien.

Chispita se sentó  bajo el árbol de los pensamientos,  era un buen lugar para eso, para pensar.

Pero Chispita, en breve, estaba roncando.

De pronto, Chispita  despertó sobresaltado.

Escuchó un ruido muy raro sobre su cabeza,

Toc Toc.

Chispita se levantó y miró hacia las inmensas ramas.

El árbol de los pensamientos era muy frondoso.

Toc Toc.

De pronto sucedió algo más curioso aún.

Un bloque de madera, cayó sobre su cabeza.

Un cubo pulido y perfecto.

Chispita no salía de su asombro, cuando volvió a escuchar.

Toc Toc

Y allí estaba él.

Un Pájaro Carpintero, de copete rojo, puntitos blancos en el pecho, y una gran cola rojinegra, trabajaba afanosamente en su taller, en lo alto de una rama.

Chispita trepó  para hablarle.

-      Hola…-  dijo Chispita.

Y el Pájaro Carpintero le respondió:

-      Toc Toc… ahora no, estoy acupado.

-      Creo que perdiste esto, dijo Chispita, ensenándole el cubo de madera.

-      Oh no es tuyo, te lo manda el Señor de los Juguetes, es una muestra.

-      ¿Señor de los Juguetes? – preguntó Chispita.

-      Toc Toc … un día entenderás, después que hagas el Viaje Luminoso – dijo el Pájaro – mientras tanto, ¿podrías pasarme el martillo?

-      ¿Viaje luminoso? – preguntó Chispita.

-      Toc  Toc… todavía falta, ¿clavos por favor?– dijo el Pájaro  Carpintero.


Y  asi , Chispita y su nuevo amigo, a quien bautizó  Toc Toc, trabajaron todo el día haciendo eso que llamaban juguetes.


Chispita se despidió, y volvió a su tienda de campaña, feliz porque tenía un amigo: El Pájaro Toc Toc.


Mañana volvería a trabajar con él.

Antes de dormirse, Chispita miró el cubo perfecto que había guardado en su bolsillo  y se preguntó intrigado.

 
-      ¿Señor de los Juguetes?  ¿Viaje luminoso?... en fin…

 
Ya habría tiempo para resolver esos misterios, por ahora:


 Chispita, sólo quiere jugar.

 
Toc  Toc…

 

 
 

Nota: Bueno, este  Capítulo de  Chispita, como todos, está inspirado en la vida real,  en este caso, en la caja de tacos que mi esposo, uno de los ocho abuelos de Chispita, le construyó: El primer juguete. Cosa curiosa, también de la vida real, es el personaje Toc Toc, el Pájaro Carpintero que cada noche viene a dormir en el portal de nuestra casa. De hecho, pasó la Navidad con nosotros.  Y es que como dijo Lord Byron, la realidad es mucho más extraña que la ficción… palabras más…

 

Otra aclaratoria, es que las Aventuras de Chispita serán 9 capítulos ( van tres), uno por cada mes que Chispita estará de Camping en el Bosque Encantado, mientras se prepara para el “Viaje Luminoso”. Son muchas las aventuras que le esperan a Chispita, por ejemplo, en el Capítulo 4, Chispita ira a visitar el Pozo de los Duendes,  con su amigo Toc Toc. Y allí hará un descubrimiento importante….

 

Me despido por este año, agradecida como siempre de sus presencias mágicas, que ahora tienen la paciencia de leerme, en esta otra etapa de mi vida como futura abuela.

 

Gracias a mis fieles amigos de España,  Roland, Ester, Rafael, Fina, Joaquin ( por cierto me sale un error cuando abro tu blog!!!), Marcos, Mercedes ( estas desaparecida del blog, pero no de FB jaja)…  siempre presentes con sus amables comentarios. No saben cuánto los valoro!

 

 En resumen,  a mis nuevos y viejos amigos blogueros y  maravillosos “facebooqueros”,  un gran abrazote gigante, y que el 2016 les llegue pleno de inspiración y proyectos creativos, esos que lo hacen sentir a uno siempre y eternamente enamorados.


Feliz Año Nuevo!!!

martes, 15 de diciembre de 2015

CHISPITA VA AL MERCADO


CAPITULO 2

CHISPITA VA AL MERCADO


Chispita despertó con  un apetito voraz.

Sus bastimentos estaban desapareciendo, así que necesitaba ir de compras.

Chispita se comió una lánguida aceituna y se puso a hacer una lista de mercado:

Duraznos.

Mangos.

Melón y patilla.

Helado de Chocolate.

Sólo había un problema.

En el bosque encantado, no había mercado.

Chispita hizo un plan.

Había escuchado de un lugar donde se podían hacer encargos: La Cueva de los Deseos.

Un lugar situado en el corazón del bosque encantado.

Una cueva llena de corrientes subterráneas cantarinas, cadenciosas y serenas.

Si lograba llegar allí, quizás podría encargar sus víveres, para sobrevivir las próximas semanas.

Chispita hizo un mapa y marcó con una X La Cueva de los Deseos.

Tomó su amuleto, su moneda de diez centavos,  su morral, su lista de mercado, la cual metió en una botella que selló con cera  y se internó de nuevo en el bosque encantado; ese lugar lleno de maravillas, pájaros, flores y arbustos, constelaciones, galaxias y melodías.

Tuvo que caminar por un caminito muy empinado en la roca, hasta llegar hasta el sitio donde nacen los arcoíris.

Detrás de ese prisma infinito estaba la entrada de la Cueva de los Deseos.

Un sonido muy confortante se escuchaba, un latido que arropaba a Chispita y le daba mucha paz.

De un salto se internó en la cueva.

En una corriente de jaspe, lanzó la botellita  que contenía la lista de mercado y con el cansancio en su cuerpo, emprendió el camino de regreso.

Al llegar a su tienda de campaña, Chispita se puso la pijama, se comió el último guisante y se acostó a dormir con el estómago medio vacío.

Pero sucedió algo inesperado.

Se escuchó un gran estruendo. Chispita saltó y solo alcanzó a ver las alas  de un gran pájaro multicolor, o  de un ángel, lanzando un gran paquete que cayó justo a sus pies.

Chispita abrió el paquete.

Allí estaban sus víveres.  Su lista de mercado completica.

Chispita se comió cuatro duraznos, tres mangos y una buena porción de helado de chocolate antes de volver a la cama.

Chispita tuvo sueños bonitos.

Con razón, al bosque encantado, ese lugar que concede todos los deseos,  también se le conoce con el nombre de:

MAMA!

miércoles, 2 de diciembre de 2015

CHISPITA


LAS AVENTURAS DE CHISPITA
CAPITULO 1
CHISPITA VA DE CAMPING
El llamado fue suave, apenas audible, pero indiscutible, inequívoco e irreversible.

Chispita saltó.

Era su turno para iniciar la aventura.

Al fin Chispita iría de camping.

En su morral, colocó unos cuantos antojos, lentejas, guisantes, frambuesas, aceitunas, limones y una ciruela.

Suficiente para el inicio del viaje.  

Chispita, además, empacó su amuleto para la buena suerte: Una moneda de diez centavos que le había dado su abuela.

En el campamento había un manantial de aguas dulces, que desembocaba en un río de aguas cristalinas; también fresca sombra,  cálido cobijo, excelente pesca  y leña para una buena lumbre.

Con poco equipaje y un corazón acelerado,  Chispita se internó en el bosque encantado.

El viaje había comenzado.

Era de noche, así que caminó a tientas, hasta que por fin, consiguió un buen lugar donde acampar.

Abrió su tienda de campaña; era muy pequeñita y  apenas había espacio para acurrucarse, pero Chispita se encontraba allí, muy confortable.

Bostezó largamente  y se acostó a dormir un sueño acuoso que duraría varias semanas.

Cuarenta para ser precisa.

Y es que  la vida comienza así, imprevisiblemente, con una chispa de luz.

Una Chispita

Les informo oficialmente:

¡Voy a ser abuela!



miércoles, 25 de noviembre de 2015

CLICK


Click... Click… Click…

Parezco una cámara fotográfica.

Pero no, no estoy tomando fotos, estoy cazando “Click Moments”.

Un safari bastante inusual.

Y es que, en esta sequía literaria  en que me encuentro y  a falta de “magic moments”, pues me he dedicado a perseguir  “clicks”.

Los momentos “click”, son aquellos en los cuales, por obra del azar o el destino, un evento fortuito, casual y totalmente irrelevante, tiene el poder de cambiar el curso de la humanidad, o al menos volver  millonario a quien tenga la capacidad de observarlo y capitalizarlo.

Son muchos los ejemplos; todos están en un libro que se llama, (que casualidad ) “Click Moments”. ( claro, lo leí, no es que yo sea tan original)

Le regalé el libro a mi hijo hace unos meses, y últimamente ha sido tema de conversación en nuestros periplos a la oficina.

Existen tres tipos de conversaciones en el carro:

1)   Conversación silenciosa: es decir, nadie dice nada en los 20 minutos que dura el trayecto a la oficina; silencios salvadores de esos que, solo quienes se quieren mucho pueden darse el lujo. Estos casi siempre ocurren en la mañana.

2)   Sermón: Lecciones de vida madre-hijo. Monólogo en un escenario de público cautivo. Yo hablo, mi interlocutor duerme o está concentrado en su teléfono.

3)   Buena conversación: casi siempre al regreso de la oficina, nunca en la madrugada.

Lo de los “Click Moments” pertenecen a  esta última modalidad.

El libro cita muchos ejemplos, como el dueño de Nike, que se inspiró un día desayunando y viendo cómo se hacían los waffles, de lo cual sacó la inspiración para las suelas de sus zapatos; o el papa de las hermanas Williams, cuando se dio cuenta que el tennis era un pasatiempo rentable y decidió entrenar a sus hijas para salir de la pobreza.

El hecho es que desde entonces, todo me hace “click”.

Y he tenido varias inspiraciones prometedoras.

Como dijo Linus Pauling… palabras mas… “para tener una buena idea, hay que tener muchas ideas…”

El problema es que todo lo que me hace “click” ya está inventado, planchado, almidonado, implementado, vendido y hay un nuevo millonario en el mundo que no soy yo.

Y es que hasta la obsesión  más salvaje que pueda tener,  o el “click” más bizarro que se me ocurra, pues ya alguien se obsesionó  o le hizo “click” antes que a mí.

Creo que no me queda más remedio que volver a los momentos mágicos, son más fáciles y me llenan la cabeza de sueños.

CLICK…!!!