Es la época del brillo.
Así que me propuse poner una
mesa Navideña esplendorosa.
Pre-Navideña en este caso,
porque es para despedir a los viajeros.
La familia venezolana, hoy
en día, está siempre en constante despedida.
Puse mi mantel sedoso, mi vajilla más fina, cubiertos,
copas, servilletas de
papel, porque las de tela había que plancharlas
(todo tiene un límite).
Entonces, para dar el toque
radiante, decidí sacar la “platería”.
No se espanten. No vivo en
Downton Abbey (mi serie favorita)
Mi platería se reduce a
cuatro objetos heredados:
Una brisera, regalo de mi
mama.
Una bandejita con las
iniciales MV, regalo de un hada, la Tía Olga.
Una campanita, con la que solían
llamar a la mesa en mi casa de Altamira.
Y la cigarrera, con las
iniciales de mi papa JHA. (para el pousse
café de mi esposo, aunque se tiene que ir castigado a fumar al garaje)
Cuando saqué estas preciadas piezas de sus escondites del tiempo, estaban negras y
opacas.
Limpiar la plata no es algo
que haga frecuentemente.
Me armé de guantes plásticos,
trapo y Silvo, y me senté a frotar pacientemente mis argentos.
El esparadrapo blanco se puso negro y la luz comenzó a asomarse.
Igual que los recuerdos.
De la campanita, salieron melodías
de asado negro, con arroz blanco y plátano
fritos.
De la cigarrera, espirales de humo, de canciones y poemas.
De la bandejita de plata salió
un rayo azul bondad, es lo que
recuerdo de aquella y otras hadas.
Y de la brisera de plata y
cristal, reconfortante y bueno, emanó el calor las manos de mi
mama.
Terminé de frotar mi platería,
como si de una lámpara mágica se tratase.
Allí quedaron, relucientes.
Mi mesa quedó muy linda.
Esta noche prenderé la vela incandescente
del hogar, en mi brisera de cristal y plata recién pulida.
Cierto que no limpio la "platería" con mucha frecuencia, pero
lo que si hago muy a menudo es sacar brillo…
.. a los recuerdos.
Que tengan todos una esplendorosa y Feliz Navidad!
Con
esta entrega me despido, por ahora, a menos que me ataque el deseo
incontrolable de la magia antes de que termine este año. Es muy probable, porque
como dice mi esposo cuando” I make up my mind”, hago exactamente lo opuesto.
Para
mí ha sido un placer y una alegría, compartir con todos ustedes.
Un
abrazo muy especial a Rafael, Roland, Ester, Fina, Beatriz, Joaquín, Marcos, Ester del Pozo, Vero, no los conozco personalmente y sin embargo, se acercan con constancia a mi
alma. Es una alegría instantánea, cuando me levanto en la batalla y leo sus comentarios. Son
ustedes muy amables y demasiado talentosos!
Y también
un abrazo muy fuerte para quienes me acompañan en estas letras en silencio,
pero que de alguna manera, me dejan sentir sus sensibles presencias, las cuales
recibo con humildad.
Un caluroso
abrazo, desde Calgary!
Diciembre 20, 2014